Gizonduz

Logotipo institucional euskadi.net
Menú de Navegación

2018 Berdintasunean

Publicado el 29 diciembre 2017 en General |

2017 amaitzear dago eta Gizonduzetik urtean zehar plazaratutako edukiak birpasatzeko memento ona da. Elkarrizketak galdu dituzu? Begirada bat eman: http://bit.ly/2Cmzvhc. Bloga kontsultatu nahi duzu? http://bit.ly/2CgwtgS..Laster ekintza-memoria eskegituko dugu. Orduan arte, Gizonok emakumeen eta gizonen arteko Berditasunaren alde inplikatzen jarraitzeko 2018a opa dizuegu.

Terminamos 2017 y es un buen momento para repasar los contenidos que a lo largo del año hemos divulgado desde Gizonduz. Te has perdido las entrevistas? Echa un vistazo: http://bit.ly/2BRJYjD.Quieres consultar el blog: http://bit.ly/2BRFDNi. Dentro de poco colgaremos la memoria de actividades. Hasta entonces os deseamos un 2018 en el que los hombres nos sigamos implicando a favor de la Igualdad de mujeres y hombres.

Leer más

“El patriarcado vive empalmado porque tiene un público muy fiel que aplaude y vitorea cada uno de sus actos”

Publicado el 28 diciembre 2017 en General, Los hombres ante la igualdad |

Entrevista a Roy Galán. Nuria Coronado. Publico

El escritor Roy Galán reclama que los hombres cedan sus privilegios, den un paso atrás y dejen de tratar a las mujeres como ciudadanas de segunda.

Hay escritores que solo escriben. Después están los que, como Roy Galán, hacen juegos malabares de palabras que se colocan entre el corazón y la conciencia. Su magia al poner negro sobre blanco es tal que lo que transmite y cuenta se toma cual medicina para recuperar o empoderar al ser que es humano que a veces se olvida de serlo.

Él, como los títulos de sus dos últimos libros es Irrepetible, es La ternura y con ambas cualidades reclama que los hombres cedan sus privilegios, den un paso atrás y dejen de tratar a las mujeres como ciudadanas de segunda.

Proclama la igualdad: “No porque hagamos a las mujeres un favor, sino porque ellas tienen derecho a estar como nosotros.Por eso resulta altamente ofensivo que, a veces, se sienten hombres a debatir sobre los cuerpos o sobre la voluntad de las mujeres. Porque si algo he aprendido de las mujeres es que no pueden (ni deben), ser definidas. Y menos por un hombre. Porque los hombres no podemos decidir qué quieren las mujeres ni qué son las mujeres. Los hombres tenemos que facilitar el espacio y el tiempo necesarios para que las mujeres se conviertan en lo que les dé la absoluta y real gana”.

¿El patriarcado está empalmado?

No es que el patriarcado esté empalmado, es que vive empalmado y además muestra su inmensa erección siempre que puede, sin pedir permiso, sin avisar, en cualquier parte, sin contar con nadie. Podríamos decir que el patriarcado es un exhibicionista, sí, que tiene un público muy fiel que aplaude y vitorea cada uno de sus actos. Esto no sería un problema si el patriarcado no se excitara con la desigualdad entre hombres y mujeres, pero es así como lo hace. Por suerte y gracias a todos los movimientos de lucha se está convirtiendo cada vez más al patriarcado en un impotente que, aunque quiera, no puede.

¿El poder y la historia (donde el hombre manda y gana) sigue siendo su Viagra?

Evidentemente el patriarcado necesita de estímulos para subsistir. Uno de ellos es ese pasado que le da la razón continuamente no porque la tenga sino porque nadie se la ha intentado arrebatar nunca. El poder ha estado siempre en manos de los hombres y son los hombres poderosos los que han escrito la historia. De esta manera se ha configurado una realidad en la que las mujeres, simplemente, no han existido, no han tenido relevancia.

Las voces de las mujeres y su sentir han quedado absolutamente silenciadas por lo que el imaginario colectivo (nuestros referentes), tiene una especie de nebulosa en lo que se refiere a la identificación y conocimiento de aquello que tiene que ver con lo femenino. Existen tantas realidades y amores como mentes en el planeta. Y si las mentes de las mujeres no han sido alumbradas entonces históricamente tenemos una carencia absoluta a la que debemos hacer frente. Es casi una cuestión de justicia, de amor propio, de restitución de todo aquello que no ha sido escuchado. El hombre ha dispuesto, y siempre que lo ha hecho ha sido para ganar, por eso los conflictos siempre se han resuelto a través de las guerras. Las guerras son un fracaso estrepitoso de la humanidad, la ausencia absoluta de empatía en los actos, la incapacidad de entendernos. Muy bien, ya sabemos qué ha pasado hasta este momento mientras los hombres han ostentado el poder. Sería interesante (y necesario) que empezáramos a ver qué pasa a medida que las mujeres van recuperando el lugar en el mundo que por derecho les corresponde.

Leer completa

 

Leer más

El machismo también daña a los hombres

Publicado el 21 diciembre 2017 en General, Los hombres ante la igualdad |

Ilustración: Rocío Cañero

¿Hace falta una nueva masculinidad?

Por Esteban Ordoñez Chillarón.

Una escena. Julián (pseudónimo), un niño de ocho años, llegó al entrenamiento de fútbol de su equipo. Revisó la bolsa de deporte y descubrió que había olvidado las zapatillas. Solo tenía los zapatos del uniforme. Se puso el chándal, se calzó los zapatos y salió al campo. Israel, un compañero, lo revisó, se rio y avisó a otro para que se fijara: «Míralo. ¿Es que eres mariquita, adónde vas así?».

Esos mismos zapatos los llevaba también Israel durante todo el día, pero su significado cambió en el momento en que terminaron las horas de clase y se enfundaron una vestimenta deportiva. El fútbol, como vehículo de identificación masculina, se toma como cosa seria y sirve para calibrar la pertenencia al grupo. Los grupos se sostienen marcando límites, castigando lo que se considera externo a él.

Julián duró poco tiempo en el equipo. Era sensible, le gustaba observar a los animales y dibujarlos. En cambio, había poca convicción en su acercamiento al fútbol —que era, en fin, acercarse a sentirse integrado—, tal vez porque le costaba soportar igual que otros niños ese marcaje continuo: se le hacía difícil adaptarse al lenguaje de confrontación con el que los niños se miden unos a otros. Quizás, Israel lo sabía y no fueron los zapatos el problema, sino notar algo que no podía verbalizar pero que le indicaba que había algo distinto en su compañero.

Cuando Julián llegó a casa y contó la historia, su madre lo consoló: «Pues la próxima vez enséñale el trozo de carne que te cuelga». Sin embargo, no se trataba del cuerpo, era otra cosa. Esta historia, ocurrida hace veinte años, es un ejemplo de cómo el machismo, aunque los privilegie, también causa sufrimiento en muchos hombres. Lo más probable es que la actuación de Israel no fuera más que un grito desesperado para no caer en esa fosa en la que caen los niños cuya masculinidad empieza a cuestionarse.

Esa vigilancia fantasmal moldea el machismo que subyuga a la mujer. Esa vigilancia no es cosa de niños. Se articula desde todos los ámbitos. A esto, como apunta el sociólogo José Vela, se le denomina «policía del género» y la ejercemos todos. «En el momento en que un chico se comporta de manera un poco afectiva ya hay una acusación que generalmente se va a materializar con una palabra: maricón. Muchas veces no nos damos cuenta de que maricón no significa homosexual, a ciertas edades no saben lo que es homosexual», explica.

Los niños, muchas veces, aprenden a relacionarse pegándose. Lo hacen como juego, pero, en el fondo, hay un punto de calibrar la amistad a partir de la fuerza física. La brusquedad y lo violento como unidad de medida de lo masculino.

La identidad masculina, argumenta Vela, se construye en términos negativos: atendiendo a qué no es ser un hombre. «Al no ser una identidad definida por sí misma, los hombres tienen que demostrar continuamente que lo son, no pueden relajar la masculinidad, y eso es agotador». Por eso, la homofobia y la misoginia «son dos pilares de construcción de lo masculino», se usan como verja electrificada entre el ser hombre y el no serlo.

Leer completa

Leer más

Políticas de igualdad dirigidas a hombres ¿Por qué son necesarias las políticas de igualdad para hombres?

Publicado el 19 diciembre 2017 en General, Los hombres ante la igualdad |

AHIGE

Para favorecer la construcción de una sociedad plenamente igualitaria. Este es el objetivo principal y último que se pretende conseguir.

El problema de la discriminación y el sexismo es multifactorial y hunde sus raíces en los anales de la historia. Es un problema complejo que implica cambios en todos los ámbitos de nuestra vida, personales y sociales, que hay que abordar de manera integral.

Será más rápido este proceso y mucho menos doloroso si conseguimos incorporar a los hombres (no olvidemos que significan la mitad de la población) a la idea de que la “plena igualdad de derechos y oportunidades” es una situación social deseable que aportará beneficios a todas las personas; mujeres y hombres.

No hay que olvidar la eficacia que, desde este planteamiento, obtendremos socialmente de los recursos que se empleen desde los poderes públicos para actuar directamente con los hombres.

Para ello necesitamos poder actuar directamente con medidas que contrarresten las “resistencias masculinas al cambio”, identificando cuáles son los valores, actitudes y situaciones que están dificultando la incorporación de la idea de igualdad y su práctica en la población masculina.

A la lista tradicional (sentido de superioridad, resistencia a la pérdida de privilegios y control, etc.) de los factores que producen las resistencias de los hombres a la plena igualdad, hay que añadir, desde el análisis de género, otros muchos elementos: los miedos, inseguridades, complejos de inferioridad, el control masculino ejercido por los otros hombres, la falta de referentes positivos o el mundo emocional masculino como consecuencia de la cultura machista…

Desde esta perspectiva, sin que se obvie en lo más mínimo la responsabilidad personal y colectiva de los hombres ante la discriminación que sufren las mujeres, se ve al hombre actual como producto de procesos de socialización de género milenarios que, al igual que ha ocurrido con las mujeres, han determinado su forma de ver el mundo y a sí mismos.

En este contexto, aparece también como necesaria la creación de valores sociales y referentes positivos de masculinidad, que sirvan de alternativa sólida y efectiva al tradicional modelo machista. Mientras no consigamos esto, millones de hombres se seguirán refugiando en las “fuerzas y seguridades” que le proporciona el machismo y la defensa contra el “excesivo” avance de las mujeres.

Por otra parte, se hace necesaria una referencia explícita al problema de la violencia machista que, en su origen último, es un síntoma de la dificultad o incapacidad de una parte de los hombres para adaptarse a nuevas relaciones en igualdad con las mujeres. El desarrollo de políticas específicas para hombres permitiría, por un lado, actuar concretamente contra los factores causantes de esta situación y, por otro lado, dinamitar el colchón social de silencio cómplice del que, en la actualidad, disfrutan los hombres maltratadotes.

Finalmente, debemos remarcar la necesidad de no convertir la necesidad de cambiar la identidad masculina tradicional en una obligación individual o con beneficios individuales. La transformación de los hombres y su incorporación al camino de la igualdad es un tema social y político: lo personal es político. No se trata de un cambio que ahora debamos hacer los hombres si queremos o si nos vemos con ánimos. Se trata de una obligación política y social porque tiene consecuencias sociales que no deben ser ignoradas. Por tanto, debe ser abordada de forma política y social. Tal como hemos dicho, no hacerlo tiene elevadísimos costes y nos convierte en cómplices de los mismos.

Principios de las políticas de igualdad dirigidas a hombres

– Su objetivo principal ha de ser la construcción de una sociedad plenamente igualitaria, con absoluto respeto a la libertad básica de todas las personas sin distinción de su sexo u orientación sexual. Deberán evitarse, cuidadosamente, aquellos mensajes y posicionamientos que fomenten la rivalidad de hombres contra mujeres y viceversa.

– Es posible incidir en el proceso social de cambio de la población masculina provocando un movimiento desde la actual situación de resistencias activas y pasivas al “avance de las mujeres”, hacia posiciones favorables a la igualdad.

– La intervención con hombres debe nutrirse de la teoría de género, base para analizar la actual respuesta de los hombres ante el cambio de las mujeres. Por tanto, debe incidir en estos factores y sus consecuencias.

– Perspectiva integral: favorecer procesos personales de cambio y también la generación de nuevos valores y relaciones sociales.

 

Leer completa 

Leer más

“Es humillante que a las personas trans nos traten de enfermas para que nuestra identidad sea reconocida”

Publicado el 5 diciembre 2017 en Diversidad de género, Diversidad sexual, General |

Las personas trans pasan por un itinerario médico para cambiar su nombre y sexo legal en los documentos oficiales

El Congreso ha aprobado una iniciativa para modificar la ley, que también incluye a los menores, con el objetivo de eliminar estos requisitos

“Yo pensaba ¿pero qué hago aquí? ¿por qué tengo que hacer esto? Es incómodo”, dice Aitor sobre el proceso para conseguir el diagnóstico.

A Aitor le ha costado mucho llamarse Aitor. Lo consiguió hace un año, cuando tenía en sus manos el diagnóstico médico que todavía hoy la ley obliga a las personas trans a presentar en el Registro Civil para que modifiquen su sexo y su nombre legal. Este requisito se une al de estar un mínimo de dos años bajo tratamiento, que alarga un proceso administrativo que expone a muchas personas a situaciones incómodas: “A los meses tienes un poco de barba por la hormonación. Imagínate lo que supone pagar en una tienda con tarjeta de crédito y que te digan que tiene que ir la titular. Te obliga a dar explicaciones continuamente”, dice.

Llevaban años esperándolo. Lo celebran, aunque con la vista puesta en el camino que siguen recorriendo.  El Congreso ha aprobado con el voto en contra del PP la toma en consideración de una iniciativa que reformará la ley que regula el cambio de nombre y sexo legal en los documentos oficiales. Aunque ahora empieza el trámite parlamentario, el objetivo es que las personas trans no tengan que cumplir ningún requisito médico para acceder a la modificación, por ejemplo, del DNI.

El informe que les piden ahora les obliga a pasar por un procedimiento médico que acaba concluyendo que padecen disforia de género. Aitor mira el informe de la psicóloga privada a la que acudió –puede hacerse en la pública, aunque es mucho más lento– y todavía lee con sorpresa.

“Diagnóstico de un trastorno de la identidad sexual. Trastorno clínico: transexualismo”, concluye el estudio clínico junto a una cascada de frases entremezcladas con referencias a Aitor como mujer. “Su aspecto físico es muy delicado y propio de una mujer, sin embargo su vestimenta y corte de pelo es masculino. Oculta sus atributos femeninos. El resultado es un aspecto que podría llamarse híbrido entre los sexos masculinos y femeninos”.

“Yo pensaba ¿pero qué hago aquí? ¿por qué tengo que hacer esto? Es incómodo. Te hacen preguntas como si has pensado en suicidarte o si de pequeño jugabas con muñecas”, explica este joven madrileño de 24 años.

No es una experiencia poco frecuente la de las personas que enumeran preguntas y comentarios muy dirigidos a perpetuar los estereotipos de género. “Es como tener que demostrarle a un desconocido que eres un chico porque juegas al fútbol y llevas gorra y depende de lo que se entienda por hombre y mujer. Yo por ejemplo soy poco normativo. Si ser chico es ser lo que son los que van a mi gimnasio, yo no lo soy”.

Leer completa

Leer más