Gizonduz

Logotipo institucional euskadi.net
Menú de Navegación

El feminismo y la crítica a la masculinidad en el movimiento LGTB

Publicado el 4 Enero 2017 en Diversidad sexual, General, Los hombres ante la igualdad |

Vicent Canet03 enero 2017. Miembro de la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género (AHIGE)

El movimiento feminista y el de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales (LGTB) han compartido históricamente luchas y enfoques. Y pese a compartir eso, no siempre la relación ha sido fluida, ni siempre se ha visto clara una vinculación que ahora es para muchos transparente: la discriminación parte del mismo sistema social el heteropatriarcado. El machismo otorga roles y derechos en función del género y también delimita qué hombres y mujeres han de ser heterosexuales.

No fue siempre así. Todo el mundo ha visto esta interconexión. Hubo momentos históricos en los que el movimiento feminista no visibilizó el lesbianismo y, por otra parte, el movimiento lésbico tampoco siempre se sintió claramente feminista. La relación con el movimiento de hombres gays ha sido diferente: el movimiento gay no se ha postulado mayoritariamente como feminista, aunque pueda apoyar sus luchas por la igualdad o considerar al feminismo un aliado. Es un hecho, por ejemplo, que en las asociaciones y eventos mixtos LGTB suelen predominar los hombres, de una forma abrumadora. En muchas no se aplica una perspectiva feminista que promueva el empoderamiento a las mujeres bisexuales, lesbianas y transexuales a participar en unas asociaciones muy androcéntricas, aunque no necesariamente machistas.

En cambio, la tercera ola del feminismo se entrelaza con el movimiento queer (y con otros como el ecologismo, el antirracismo, etc) tanto desde un punto de vista teórico como de las mismas prácticas y de las asociaciones que se generan. En los nuevos movimientos alternativos no existe en muchas ocasiones separación por luchas ya que se consideran por igual feministas y a favor de las diferentes opciones del deseo, de los cuerpos y de los afectos. Incluso plantean, en algunos casos, nuevas formas de relación afectivo-sexual que superen la pareja tradicional, como el llamado “poliamor”. Con todo, esta tercera ola está muy circunscrita –al menos en el Estado español– a movimientos alternativos, sin ser todavía hegemónica. Aún perviven muchas asociaciones LGTB y feministas que trabajan en colaboración si hace falta, pero de forma separada y que no buscan espacios en común. La interrelación y la colaboración continuada o incluso el trabajo desde una misma entidad (por el feminismo y por los derechos del colectivo LGTB) no es lo hegemónico aún, pero sí una tendencia en crecimiento.

Feminismo en el colectivo gay

Y creo que donde menos conciencia hay de la conexión con el feminismo no es en el movimiento gay sino entre los gays (sobre todo si no son activistas). El colectivo de hombres gays, como tal, diría que comparte actitudes machistas e incluso misóginas en la misma medida que el colectivo de hombres heterosexuales. No creo que como colectivo seamos más machistas que los heterosexuales, pero no tengo claro que lo seamos menos. Tampoco creo que hayamos incorporado como colectivo (ni en algunas ocasiones como movimiento social) aprendizajes clave del feminismo como cuestionarnos las relaciones personales y pensar que lo personal es político.

Mucho ha reflexionado el movimiento gay sobre la discriminación que padecemos y la homofobia de la sociedad. Por pura necesidad: hasta hace nada nos mataban o encarcelaban en este país, y aún lo siguen haciendo en muchos otros países. El movimiento LGTB en sus inicios tenía como prioridad evitar la discriminación y la violencia que padecíamos en una sociedad hostil. Era lógico que el movimiento gay se centrara en conseguir que la sociedad asumiera la diversidad sexual: por pura supervivencia. Pero ahora, con las cotas de libertades conseguidas en este país -aunque todavía quede mucho por conseguir una igualdad real- es un buen momento para que los gays como movimiento y como colectivo trabajemos nuestra cotidianidad con las herramientas del feminismo. ¿Hasta qué punto reproducimos en nuestras relaciones con las mujeres y con otros hombres actitudes del machismo y de la masculinidad más tóxica y generamos violencias intragénero?

Leer completa

Leer más

CONTRA LA LGTBIfobia, LA DISIDENCIA

Publicado el 20 Mayo 2016 en Diversidad sexual, General |

Octavio Salazar Benítez. Las Horas, cuaderno de bitácora.
Muchas y muchos, no solo Jesús Tomillero, estamos cansados de la homofobia. Lo relevante del árbitro gaditano es que haya dado el paso de hacerlo público y de rebelarse en un contexto, el del fútbol, que es tan prisionero de la heteronormatividad. En un mundo dominado aún por la masculinidad hegemónica del patriarcado, y en el que no deja de crecer de manera alarmante un neomachismo al que da alas la lógica neoliberal triunfante, son más necesarios que nunca gestos como el de Jesús. Porque los chicos jóvenes carecen de otros referentes que superen el marco mayoritario y avasallador, de ejemplos de masculinidades alternativas y disidentes que muestren otros caminos posibles y que , sobre todo, pongan de manifiesto las patologías que genera la omnipotencia viril. Una virilidad que, no lo olvidemos, se construye negando lo femenino y, por tanto, interiorizando la homofobia como una parte esencial de los mandatos de género que nos convierten en hombres de verdad. Homofobia que finalmente no expresa otra cosa que el miedo a quien no es como nosotros y la angustia de quien ve tambalearse un orden firme de valores gracias a la avalancha colorista que supone la celebración de la diversidad. En muchos casos, me temo, porque ese arco iris nos devuelve una imagen de nosotros  mismos que algunos no están dispuestos a aceptar.
En nuestro país, en el que incluso hemos sido pioneros en el reconocimiento legal de derechos al colectivo LGTBI, falta sin embargo la consolidación de una cultura de las diferencias y de un imaginario colectivo que se libere al fin de los binomios castradores del patriarcado. Por eso, ante un nuevo 17 de mayo en el que algunos volveremos a alzar la voz contra los que se resisten a reconocer la diversidad sexual y las múltiples identidades de género, sería urgente que nos planteásemos hasta que punto las políticas públicas en esta materia están siendo o no acertadas. Mucho me temo que, al igual que ocurre con la desigualdad de género, estamos basándonos en un Derecho antidiscriminatorio excesivamente deudor de la igualdad formal del liberalismo, en el que seguimos usando como paradigma al varón blanco, occidental y hetero, y desde el que contemplamos las injusticias no tanto desde una dimensión estructural sino desde una lógica individualista. De ahí que las estrategias jurídicas que durante mucho tiempo, y de manera por otra parte comprensible y necesaria, han dominado la agenda del colectivo LGTBI, no hayan cubierto todas las expectativas. Incluso demuestran una cierta ineficacia ante situaciones tan terribles como el aumento en los últimos años de los delitos de odio y discriminación.
Necesitamos una acción política mucho más transformadora de las estructuras políticas, económicas y culturales que alimentan la desigualdad. Es urgente incidir en una cultura que continúa generando subjetividades excluyentes y que construye unos relatos que siguen siendo esclavos de los binomios heterosexistas. Porque no olvidemos que, junto a los ataques e insultos habituales a hombres gays, las mujeres lesbianas continúan siendo en gran medida invisibles y víctimas de discriminaciones acumuladas, las personas trans son víctimas de la patologización y de unos esquemas que las niegan, y las intersexuales malviven en un limbo jurídico que legitima el terrible poder de la ciencia. Todo ello amparado por un sistema jurídico, y de conocimiento, que continua articulándose sobre los dualismos de género que difícilmente encajan con la ética liberadora que representan los derechos humanos.
Hacen falta pues más árbitros disidentes y menos obispos castradores, pero también más lesbianas con autoridad y más personas trans ocupando el espacio público, como en general más sujetos capaces de desafiar las reglas que nos encorsetan y que puedan convertirse en referentes para unas jóvenes generaciones esclavas del amor romántico y de la dictadura de los deseos viriles. Necesitamos nuevas personas sin etiquetas y que no se hallen enclaustradas por categorías que excluyen, al mismo tiempo que urge un nuevo pacto de convivencia que quiebre de manera definitiva el sexual que explota y discrimina desde lo privado. Y, sobre todo, necesitamos superar el “postureo” de la tolerancia y asumir desde lo personal y desde lo político que la igualdad solo sirve para reconocer nuestras diferencias. Esta es la gran revolución por hacer en unas democracias en las que quienes no son como Adán acaban siendo expulsados/as del paraíso. Ya va siendo hora pues de que recuperemos a la valiente Lilith y de que venzamos las tentaciones sucumbiendo a ellas. Nos va la vida, y la democracia, en ello.
Leer más

“A los jóvenes transexuales el sistema no nos deja existir”

Publicado el 30 Abril 2016 en Diversidad de género, Diversidad sexual, General |

Violeta Aguado. ELdiario.es

Ángela estudió duro porque “sin estudios y siendo trans, seguramente no llegaría a ninguna parte”. Elizabeth tuvo que cambiar de instituto. Paula lo dejó dos veces.

Piden acabar con el tabú: “Es una realidad que está aquí y no podemos cerrar los ojos o mirar para otro lado”.

“A la hora de hacer el curriculum, ¿qué nombre pongo? ¿El legal o el mío? Y en la entrevista, ¿lo cuento o espero?”, cuenta Rion, de 21 años.

Terminar los estudios, conseguir trabajo o independizarse son algunos de los principales problemas a los que se enfrenta la actual juventud española. Éstas y otras situaciones de la vida cotidiana se complican para los jóvenes transexuales.

“La etapa educativa es una de las más complicadas de afrontar cuando estás en una transición, es difícil encontrar centros inclusivos donde se respeten las diferencias y se pongan medidas reales para parar el acoso hacia el alumnado trans”, dice Ángela Sotogrande. Esta joven transexual no abandonó en ningún momento sus estudios porque tenía claro que “sin estudios y siendo trans, seguramente no llegaría a ninguna parte”.

Sin embargo, el caso de Ángela es diferente al de Elizabeth, que tuvo que cambiar de instituto porque el centro privado en el que estudiaba no ofrecía ninguna medida para acomodar a una alumna trans. O el caso de Paula, que abandonó el entorno escolar hasta en dos ocasiones.

Según el estudio Transexualidad en España, Análisis de la realidad social y factores psicosociales asociados, solo un 39,2% de los jóvenes hizo visible su transexualidad cuando estudiaba. Los jóvenes transexuales coinciden a la hora de calificar los espacios educativos como entornos no inclusivos, especialmente durante la educación secundaria, cuando el sistema binario irrumpe con fuerza y los niños y las niñas tratan de encajar en uno de los estereotipos establecidos.

Para estos jóvenes transexuales el problema es de base. Creen que los roles de género en los que se educa a los niños son rígidos y los espacios educativos no educan sobre la diversidad ni invitan a que los alumnos se comporten como son. Además, acusan a leyes como la LOMCE de obstaculizar el crecimiento de entornos seguros y respetuosos en los que se persiga la transfobia, o cualquier otro tipo de acoso.

leer completa 

Leer más

“Las ‘masculinidades’ están en un proceso de transformación continua”

Publicado el 19 Abril 2016 en Diversidad sexual |

Diagonal.Eduardo Nabal 05/08/15

Jorge Luis Peralta es becario postdoctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas en la Universidad de La Plata (Argentina) y miembro del proyecto “Representaciones culturales de las minorías sexuales en España (1970-1995)”, dirigido por Rafael M. Mérida Jiménez, en el marco del cual se ha gestado Las masculinidades en la Transición. Próximamente, además, se publicará en Argentina otro volumen editado por Rafael Mérida y por Peralta: Memorias, identidades y experiencias trans. (In)visibilidades entre Argentina y España.

Masculinidades en la transición es una apuesta valiente por parte de una editorial y un país que no vive buenos momentos para la cultura, sea o no LGTB. ¿Cómo superasteis el temor a dirigiros a un público todavía limitado?

Con este libro se inicia una nueva colección de estudios universitarios LGTB en editorial Egales. Es cierto que es un momento complicado para la cultura en general, pero aspiramos a llegar al público que esté interesado en estos temas con una propuesta que, esperamos, resulte atractiva, por su enfoque y por la variedad de las diferentes contribuciones.

Masculinidades y transición, dos cosas muy interesantes de unir pero ambas han sido vistas (al menos desde algunos frentes) como ficciones o incluso fraudes. ¿Es vuestra intención entrar en el campo de la paradoja o dar una visión interdisciplinar?

No hay intención de polemizar sino, como bien señalas, de ofrecer una visión interdisciplinar. Masculinidades en la Transición, como explica Dieter Ingenschay en las páginas introductorias, alude tanto a ese periodo histórico concreto de la historia española (más allá de los debates en torno a su delimitación exacta), como al hecho de que las identidades de género, en este caso las “masculinidades”, están en un proceso de transformación continua: sería imposible fijarlas a un significado estable, definitivo. Y se habla de “masculinidades” así, en plural, para enfatizar que no hay un patrón unívoco o que funcione de la misma manera para todas las personas.

Gracia Trujillo habla de la todavía mal conocida “Masculinidad femenina”. Volvemos a encontrar análisis de las obras de Lucia Extebarria, Isabel Franc, y sobre el libro “La insensata geografía del amor”. Parece que la cultura lésbica y trans se todavía encuentre algo más limitada o invisibilizada, dependiendo del espacio geopolítico. Lo que plantea desafíos teóricos y prácticos que llevan a terrenos interesantes pero pantanosos. ¿Como os planteasteis la colaboración?

Una de las propuestas del volumen es rechazar la interpretación unívoca del concepto “masculinidad” (asociado solo a hombres biológicos) y ampliarlo a lesbianas y trans, según queda patente en diversos capítulos, implícita y explícitamente. El libro es fruto de un grupo de investigación financiado por el Ministerio de Economía entre 2012 y 2014, en el que participaron investigadoras españolas y de otros países; cada quien aportó desde su campo específico y creo que ese intercambio enriquece las propuestas y trabajos que presentamos conjuntamente. A finales de este año aparecerá en Argentina otro libro que hemos preparado y que reúne, precisamente, estudios trans.

Leer completa.

Leer más

“LA HOMOSEXUALIDAD IMAGINADA” por NORBERTO CHAVES

Publicado el 22 Mayo 2015 en Diversidad sexual |

Norberto Chaves, es asesor en Identidad Corporativa, ensayista y docente en cursos de posgrado y eventos de arquitectura, diseño y comunicación .

En su libro “La homosexualidad imaginada” reflexiona sobre la noción de “homosexualidad” como  una construcción ideológica derivada de un modelo sexual histórico y en crisis: aquel que se asienta en el vínculo procreativo macho-hembra.

Desde esta óptica, La homosexualidad imaginada se analizan los grandes tópicos de la ideología dominante acerca de la homosexualidad y su naturaleza pa radójica. Superando las interpretaciones ingenuas y voluntaristas del proceso democratizador en curso, el texto explica dicho proceso como efecto de una obsolescencia del tabú impuesta por la expansión del modelo del consumo.

Finalmente, se describen las dos vertientes opuestas y simultáneas del cambio ideológico fruto de esa obsolescencia: la institucionalización de la comunidad gay y su cultura, como estrategia de reconversión del gueto en mercado; y la pérdida de vigencia del par hétero-homo como parámetro de identificación de las personas. El texto denuncia el primer proceso y aboga por la profundización del segundo. Reniega de la “diferencia tolerada” y reivindica la integración mutua e indiferenciada, o sea, el fin de la “homosexualidad”.

Accede al texto:

Leer más

AHIGE en el Día internacional contra la homofobia, bifobia y transfobia (LGBTfobia): 17 de mayo

Publicado el 19 Mayo 2015 en Diversidad de género, Diversidad sexual, General, Grupos de hombres, Los hombres ante la igualdad |

El 17 de mayo, Día internacional contra la homofobia, bifobia y transfobia (LGBTfobia)  se viene conmemorando desde hace años en recuerdo de la fecha, 1990, en que se eliminó de la lista de enfermedades mentales de la OMS la homosexualidad (todavía no hemos logrado la despatologización de las personas transexuales; es decir, que la transexualidad sea borrada también de esa lista).

AHIGE, Asociación de hombres por la igualdad de género (www.ahige.org), fue creada hace 14 años y cuenta con miembros organizados en gran parte del territorio estatal. El movimiento de hombres por la igualdad incluyó, a instancias de AHIGE, el 17 de Mayo como una de las tres fechas importantes en la Agenda común de los hombres por la igualdad (Noviembre del 2013) en la Trobada Estatal de Sant Boi del Llobregat (Barcelona), junto al 21 de Octubre (Ruedas de hombres contra las violencias machistas) y el 19 de Marzo ( Día del padre igualitario).

En la editorial de su revista digital Ahige, lanzan una carta al movimiento LGTBI:

“Nuestra asociación tiene como principales objetivos la búsqueda de nuevas formas de ser hombre (cissexual y transexual), a través de nuevos modelos de masculinidad (positivos, respetuosos, igualitarios y más libres), además del trabajo por superar todo tipo de discriminación por razón de sexo, de orientación sexual, de identidad de género. Centramos nuestros esfuerzos especialmente, pero no únicamente, en acabar con las discriminaciones que sufren las mujeres (cissexuales y transexuales).

El hecho de que en la Agenda común de los hombres aparezca la fecha del 17 de Mayo es un gran paso para las asociaciones de hombres por la igualdad y para nosotros mismos, ya que nos unimos a vuestras reivindicaciones y a vuestro proceso hacia una igualdad real. La decisión de incluirla es resultado de un proceso de reflexión interno, a nivel personal y grupal, de nuestra asociación, donde están representados todo tipo de hombres como reflejo de la diversidad sexual existente. Además, con este hecho, estamos reconociendo públicamente que las diferentes fobias por razón de sexo y género son un rasgo de violencia y discriminación de caducas ideas de la masculinidad heredadas del heteropatriarcado, y que, por desgracia, aún forman parte de la socialización masculina tradicional que día a día estamos intentando desmontar. Por eso, estamos convencidos de que el problema de las LGTBfobias no solo afecta a los colectivos directamente implicados, sino que nos afecta a tod@s. Porque estamos comprometidos con un cambio de las relaciones entre todos los seres humanos. Un cambio que parta del reconocimiento del valor de todas las diversidades, incluídas las sexuales.

Esta carta quiere abrir un canal de comunicación, como ya hemos hecho con los movimientos feministas y colectivos de mujeres anteriormente, y de colaboración donde busquemos espacios y momentos para compartir.

Queremos también participar de vuestras reivindicaciones en las diferentes localidades donde estéis a lo largo del año, pero especialmente el 17 de Mayo, por lo que os pedimos que respondáis a nuestra carta para sumar sinergias de la misma forma que os invitamos a participar de nuestros actos. Los hombres por la igualdad y concretamente nuestra asociación, AHIGE, nos sentimos parte del movimiento GLBTI.”

Ver editorial completa:

CAMPAÑA: “HOMBRES POR LA DIVERSIDAD AFECTIVO-SEXUAL, DE GENERO Y FAMILIAR”

A la vez AHIGE lanza una campaña en las redes sociales. “Hombres por la diversidad afectivo-sexual, de género y familiar” de cara al 17 de Mayo manifestándose a favor de la reivindicación de una Ley contra la LGTBfobia y por los derechos de las personas LGTB, sabiendo que es un sistema impide a los hombres elegir libremente como quieren que sea su masculinidad.

En la campaña proponen:

– Mostrar nuestra oposición a la LGTBfobia con un cartel que lo diga “Hombres contra la LGTBfobia” o “Hombres por la diversidad afectivo-sexual, de género y familiar”.

– Enfrentarnos a la LGTBfobia rompiendo los límites que ésta impone a los hombres. Por eso, os pedimos fotos mostrando afecto y cariño, cercanía, complicidad, con besos, abrazos y cuidados entre hombres. El “miedo” a ser tildados de homosexuales (la homofobia interiorizada) hace que muchos hombres dejen de mostrar el afecto que sienten.

– Cuando os solicitamos estas imágenes os pedimos un acto político para cuestionar los límites que un sistema machista y LGTBfóbico desde la visibilidad del afecto entre hombres y desde nuestro rechazo a toda forma de violencia, miedo y exclusión.

La campaña consiste en subir vosotros mismos la foto a este evento.

Más sobre la campaña AHIGE:

 

 

Leer más