Gizonduz

Logotipo institucional euskadi.net
Menú de Navegación

POR LA CORRESPONSABILIDAD EN LOS CUIDADOS TRAS LA SEPARACIÓN

Publicado el 7 Julio 2016 en General, Los hombres ante la igualdad, Paternidad Igualitaria |

Declaración aprobada en la Asamblea general de AHIGE el 12 de junio de 2016.

En la asamblea general de AHIGE del 27 de junio de 2009 se aprobó un manifiesto que recogía el posicionamiento de nuestra asociación acerca de las responsabilidades de cuidados de hijas e hijos tras la separación o divorcio. Se denominó “Por una vía igualitaria hacia al custodia compartida”. Este tema ocupa un lugar progresivamente más importante en la agenda de debate del movimiento de mujeres y hombres por la igualdad por varios motivos:

  • Se han aprobado desde entonces varias leyes del ámbito de las comunidades autónomas que regulan las relaciones familiares en los supuestos de separación de los progenitores: Cataluña (2010), Navarra (2011), Aragón (2011), País Valenciano (2011) y País Vasco (2015). Además el consejo de ministros del último gobierno estatal aprobó en 2015 el “Anteproyecto de Ley sobre el ejercicio de la corresponsabilidad parental en caso de nulidad, separación y divorcio”, que quedó sin tramitar en el Congreso. En todos los casos se propone como preferente el modo de “custodia compartida” pero aparecen diferencias en cuanto a qué hacer en el caso de desacuerdo, llegando algunas legislaciones a promover la decisión judicial de custodia compartida aun estando una de las partes en desacuerdo y aun dándose manifiestas malas relaciones entre los progenitores.. En cualquier caso en todas ellas se niega la custodia compartida en casos de violencia de género y de maltrato a el o la menor, que por otro lado está garantizada por la legislación de ámbito estatal (ley 8/2015 de modificación del sistema de protección a la infancia y la adolescencia, y la Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género).

  • Los cambios sociales siguen afianzando la superación de la división sexual del trabajo y la participación corresponsable e igualitaria de los hombres en la crianza. Y esto se manifiesta lógicamente en que los hombres que se separan desean continuar ejerciendo los cuidados en igualdad. Sigue en aumento el número de separaciones y divorcios, tras la interrupción entre 2008 y 2010 de la tendencia de crecimiento (en 2014 se produjeron un 5,6 % más que en 2013) y también el de sentencias de “custodia compartida” (se ha duplicado en los últimos 4 años pasando del 10,5 % en 2010 al 21,3 % en 2014, según el INE).

  • Muchos hombres que no ejercieron durante la convivencia la crianza en igualdad reclaman sin embargo esa igualdad de cuidados y responsabilidades tras la separación. Lo hacen amparándose (enganchándose más bien) en esta corriente de opinión, en el aumento de las sentencias de “custodia compartida” y en la, comentada más arriba, aparición de nuevas legislaciones “favorecedoras”. Es evidente que no se ha alcanzado la corresponsabilidad total en la crianza puesto que los estudios de uso de tiempos siguen mostrando que, en igualdad de tiempos de trabajo remunerado en la pareja, la mujer dedica aproximadamente el doble de horas al trabajo doméstico y de crianza. Por otro lado todos los estudios sociológicos reflejan que aproximadamente un tercio de parejas jóvenes de doble ingreso vuelven al reparto tradicional de roles y tareas cuando nacen las criaturas. Y muy contundente es también la interrupción legislativa del proceso de igualación de permisos de maternidad y paternidad iguales e intransferibles por nacimiento y adopción y los datos de conciliación laboral y familiar (solo el 2% de hombres se acogen al tiempo transferible del permiso de maternidad y, del total de reducciones de jornada y de excedencias para ejercer cuidados familiares, solo el 7 % y el 10 % respectivamente son solicitados por los hombres.

  • Algunos hombres, pocos pero con poder mediático, que no solo no ejercieron la crianza corresponsable, sino que además ejercieron violencia contra la mujer y/o contra los/las menores, utilizan este supuesto derecho para continuar ejerciendo poder y para obtener ventaja económica en la separación. Lamentablemente, varios de estos grupos han servido de caldo de cultivo para el desarrollo de posiciones contrarias al avance de las mujeres y hombres hacia la igualdad. Esto sucede cuando presentan el tema como una lucha de los hombres contra las mujeres y los poderes públicos que las ampararían en sus supuestos privilegios.

  • La mayoría de los hombres comentados en el punto anterior y una parte de profesionales de la judicatura utilizan el supuesto síndrome de alienación parental (SAP), es decir que un progenitor genere en los/las menores de manera intencionada opinión y actitud negativa hacia el otro progenitor, para argumentar sentencias judiciales en casos de separación. Este supuesto SAP es negado por la comunidad científica al no estar incluido en ninguna de las clasificaciones mundiales de trastornos y enfermedades mentales, ni por el DSM-V de la Asociación Americana de Psiquiatría, ni por la CIE-10 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y el Consejo General del Poder Judicial ha recomendado explícitamente que no sea utilizado en los procesos judiciales. No obstante se desoye repetidamente esta recomendación y se continúa utilizando, incluso en  casos de violencia de género, para otorgar “custodias compartidas” o para adjudicar la custodia  al padre acusando a la madre de “alienadora”.

  • Fundamentos de nuestro pronunciamiento.

    AHIGE, como parte del movimiento de hombres igualitarios, debe comprometerse en la doble tarea de promover la paternidad igualitaria y corresponsable a la vez que visibilizar las nuevas desigualdades y violencias que, de manera implícita y no siempre visibles, ejercen algunos hombres y, en general, la cultura patriarcal todavía imperante. Nuestro posicionamiento debe regirse por el doble objetivo de corresponsabilidad y de denuncia de desigualdades.

    Por ello, como hombres implicados activamente en la igualdad, entendemos que sería contradictorio, por un lado, defender la asunción de responsabilidades, la paternidad afectiva y cercana y la eliminación de los roles convencionales y, por el otro, emitir el mensaje a los hombres de que, en caso de separación, van a ser considerados únicamente padres proveedores y será la madre la que asuma la responsabilidad de la crianza.

Leer completa

Leer más

Análisis de las diferesncias entre madres y padres, entre parejas con hijos y sin ellos

Publicado el 25 Junio 2016 en General, Los hombres ante la igualdad, Paternidad Igualitaria |

ANA CARBAJOSA Madrid 
Con hijos, todo menos iguales.

Partamos de una obviedad: no hay mujeres entre los presidenciables en estas elecciones. Da igual que los debates sean a dos o a cuatro. Ellas ni están ni se las espera. No se trata de que los partidos los lideren villanos machistas que con malas artes evitan que las mujeres rompan su techo de cristal político. Se trata de que la alta política es solo la cúspide de una pirámide laboral cuya base está atestada de mujeres. De que la alineación presidenciable es solo el reflejo de un país en el que las mujeres siguen sin contar como les corresponde y a las que les toca correr una carrera de obstáculos que a menudo se vuelve insuperable cuando llegan los hijos. Se trata sobre todo, de un derroche de talento en un país que no puede permitírselo.

El asunto es serio, pues ataca de lleno a la productividad y la natalidad de un país que envejece a marchas forzadas. Faltan niños y las mujeres los tienen cada vez más tarde —en España batimos récord europeo junto a Italia—, conscientes de que los hijos les penalizará a ellas más que a ellos. El problema es tan serio como ausente en la gran política.

Las mujeres se han incorporado masivamente al mercado de trabajo, pero la manera de organizar la sociedad y de repartir el cuidado de los hijos ha cambiado mucho menos, explica Irene Lapuerta profesora de la Universidad Pública de Navarra, que dedicó su tesis doctoral al Empleo, maternidad y permisos parentales en España. “El impacto negativo entre las mujeres de la formación de la familia es muy agudo en comparación con otros países del entorno”, explica. “El número de parejas de doble ingreso ha aumentado un 20% en apenas diez años, pero cuando llegan los hijos tienen muchísimas más probabilidades de dejar el trabajo, coger una excedencia o reducir la jornada”. Lo que investigaciones como las de Lapuerta demuestran y cualquier español puede comprobar en su entorno es que además el ritmo de progresión laboral de las mujeres tras la vuelta al trabajo después del permiso de maternidad, a menudo disminuye. El de los padres hombres, no.

Los datos de Lapuerta explican que de las madres con jornada completa en el momento del nacimiento, solo un 60,1% se encuentran en esa misma situación 18 meses después: un 18,5% ha pasado al desempleo o inactividad, un 10,9% reduce la jornada y un 2% está en excedencia. Las estadísticas europeas indican que la diferencia de la tasa de empleo entre hombres y mujeres en España aumenta especialmente entre los 40 y los 44 años (14,3 puntos porcentuales, tres por encima de la media europea), la edad en la que muchas españolas crían y en la que las carreras florecen. “No hay países perfectos, pero en otros lugares, las mujeres no tienen que retrasar tanto la llegada del primer hijo”, dice Lapuerta

leer completa 

 

Leer más

Factores de la construcción de las paternidades comprometidas en España

Publicado el 26 Abril 2016 en Paternidad Igualitaria |

Paco Abril (Homes Igualitaris – AHIGE Catalunya).“HOMBRES IGUALITARIOS” revista mensual de AHIGE. abril 2016

Los hombres cada vez están más cuestionados en la sociedad, desde diversos ámbitos. Uno de los principales cuestionamientos tiene que ver con el rol que ejercen en relación al trabajo y la familia. La figura del hombre proveedor de la familia (breadwinner), centrado en el trabajo remunerado y con muy poca participación en el trabajo reproductivo no remunerado es una figura en declive, cada vez menos valorada, culturalmente cuestionada. Por ejemplo, en la publicidad, cada vez más, se exhiben modelos de hombres cuidadores. En 2014 una famosa marca de teléfonos móviles mostraba numerosos padres que sostenían a sus bebés en el regazo o cuidaban de sus hijos, al tiempo que mostraban las nuevas aplicaciones del teléfono1. También estos modelos de padres se empiezan a visibilizar en las calles: conduciendo los cochecitos de los niños/as, en los parques y en otros espacios, tradicionalmente, feminizados. Al tiempo que aparecen en la blogosfera padres activistas de la parentalidad positiva que reivindican, comparten y muestran otras maneras de ser padres.

Existe, por tanto, una tendencia, e incluso un incremento cuantitativo, del número de hombres, padres, que se implican en los cuidados. Si bien, aún, a nivel general, la participación de los hombres en la esfera reproductiva dista mucho de ser igualitaria. Las mujeres siguen asumiendo, en España, la mayor parte del trabajo doméstico y de los cuidados. En general, los hombres no están tan interesados en este tipo de trabajo porque no proporciona estatus, poder ni privilegios. Sin embargo, cada vez más hombres descubren que, especialmente el trabajo de cuidado de los hijos e hijas, proporciona otros tipos de satisfacciones, como la vinculación emocional-

En nuestra sociedad, el aumento de las parejas de doble ingreso está directamente relacionado con el aumento de la participación de los hombres en los cuidados. Pero, además, los cambios en la esfera laboral que algunos casos implica una mayor inestabilidad y flexibilidad de las relaciones laborales, los espacios y los tiempos ponen en cuestión la ecuación masculinidad y trabajo. Si bien los hombres no abandonan su rol de proveedor económico, al no ser ya los únicos proveedores y, a veces, ni los principales, construyen su identidad, o la amplían, incorporando otras facetas. Algunos, se convierten, también, en proveedores de cuidados.

Leer completa

Leer más

Desatarse el nudo de la corbata del patriarcado

Publicado el 8 Abril 2016 en General, Los hombres ante la igualdad, Paternidad Igualitaria |

Eldiario.es

José Antonio Ojeda García. Miembro de Ahige.

El pasado 19 de marzo, celebró su Día del Padre igualitario, reivindicando el derecho a vivir y disfrutar de tener hijos, implicándose en su cuidado, educación y crianza, compartiendo en corresponsabilidad con las mujeres

“La corbata del patriarcado tiene un nudo tan apretado que ahoga. Desde Hombres por la Igualdad de Canarias (Ahige) les proponemos que se lo aflojen, que desaten el nudo, que se liberen de creencias y de tópicos que lastran su bienestar”, explica José Antonio Ojeda García, al frente de la asociación en las islas a día de hoy. La metáfora, muy simbólica y plena de significado, se le ocurrió a Néstor Bolaños Paz, un joven psicólogo que explica cómo “las corbatas denotan estatus y sobriedad. Ejemplifican los mandatos de género con mucha claridad, son una trampa, una soga que separa a la cabeza del cuerpo; a la razón del instinto. El padre tradicional es el cabeza de familia, un ser al que no se le permiten emociones como la alegría, la fragilidad, la cercanía, la ternura, el comprmiso. Desde Ahige queremos recuperar esa capacidad y asumir el trabajo doméstico como propio, para completarnos y hacernos mejores hombres, mejores padres, en definitiva, mejores personas”.

Ojeda, padre y abuelo a sus 54 años, hombre de campo, espíritu joven e ideas muy claras, anima a sus congéneres a liberarse de tan pesadas mochilas y a que se embarquen en otros roles, opuestos a los heredados de una cultura patriarcal que por desgracia sigue muy activa. Explicarles los beneficios personales de implicarse en las tareas domésticas, de compartir la crianza y educación de hijos y nietos o de entrenarse en el cuidado cotidiano de otras personas forma parte de su tarea habitual en los grupos de hombres que organiza Ahige. Unos espacios de diálogo y confidencias donde afloran -con notable dificultad inicial- los miedos, inquietudes o vergüenzas de sus participantes, poco acostumbrados a desnudar su alma ante otros, a expresar emociones y sentimientos que teóricamente les están vedados. Unos grupos a los que asisten varones que un buen día decidieron rebelarse contra el modelo aprendido de lo que debe ser un hombre.
De moderarlos sabe mucho el también psicólogo Pedro Unamunzaga Falcón, que forma parte de la organización desde sus inicios y trabaja activamente en sus proyectos y programas. En Ahige les enseña a romper moldes heredados, seriados, para crearse uno nuevo, propio, más humano, más justo, más satisfactorio y en absoluto frustrante. Un molde hecho a la medida de las necesidades, deseos e ilusiones de cada uno.

Buscando un camino social estructural

“Cada hombre es una revolución interior pendiente, reza uno de los lemas de la entidad. “A los grupos se viene a trabajar lo personal; a cuestionar la cultura que han recibido. Y la resistencia al cambio es grande al principio -explica- porque, sobre todo cuando ya son mayores, no se ven haciendo otra cosa distinta de lo que llevan viviendo décadas, que es ser proveedores. Aprender que se puede ser cuidador, y que serlo además te hará muy feliz, reivindicar por convicción propia ese espacio privado… no es tarea sencilla. Los hombres no terminamos de asumir los beneficios que supone cuidar. Ni siquiera nos cuidamos a nosotros mismos. Y por ahí empieza todo”, explica.

Leer completa

Leer más

Deconstrucción de la paternidad

Publicado el 6 Abril 2016 en Paternidad Igualitaria |

Publicado en Mamiconcilia.com

Conocimos al sociólogo Hilario Sáez Méndez en las Jornadas paternidades positivas, paternidades que trasforman, que tuvieron lugar en el País Vasco en marzo de 2016. Nos gustó su intervención sobre la paternidad responsable en nuevos modelos de familias y le pedimos que compartiera sus reflexiones con nosotros. Este es el primero de una serie de tres artículos sobre el tema.

No es casualidad que las experiencias personales, las reflexiones teóricas, las iniciativas sociales y los programas públicos de hombres por la Igualdad compartan la paternidad como tema central. La paternidad es una de las piedras angulares del Patriarcado, así que su deconstrucción pasa por transformar la manera en los hombres hacemos de padres.

Vivimos un profundo y rápido proceso de cambio en los modelos familiares y consecuentemente en lo que podíamos llamar el modelo hegemónico de paternidad. Además de los diversos modelos alternativos que han existido siempre, la realidad de las formas de ser padre ya no obedece enteramente a este modelo tradicional que en las sociedades occidentales se basaría en la paternidad biológica, la pareja monógama, la familia nuclear y la división sexista de roles.

No obstante, siguen siendo estos modelos tradicionales de familia y paternidades los que ocupan el imaginario colectivo incluso cuando reflexionamos sobre las transformaciones, las nuevas necesidades y los relatos con los que nos construimos como familias y padres. El problema de estos modelos es que termina siendo la norma de referencia incluso para quienes nunca los hemos cumplido.

Sin duda el cambio más importante que se está produciendo en los modelos de paternidad viene provocado por los cambios en los roles de género que atribuían al padre la función de proveedor y a la madre la tarea de cuidadora. En el censo de 2011 las parejas (heterosexuales) con ambos miembros trabajando de forma remunerada han pasado a ser casi el doble (43,6%) que las parejas donde únicamente trabaja el hombre (27,8%). La tendencia en las últimos décadas permiten pensar que en poco tiempo se habrá alcanzado la igualdad entre hombres y mujeres como proveedores, siendo los hogares donde solo los hombres trabajen tan escasos como son ahora los hogares donde solo trabajan las mujeres.

Esta transformación de la base económica de los hogares protagonizada por las mujeres, no se está convirtiendo al mismo ritmo en una corresponsabilidad familiar de los hombres. Por lo que es lógico que la prioridad de los esfuerzos se concentre en la conciliación y la incorporación de los hombres a las corresponsabilidad doméstica y los cuidados personales.

Sin embargo, en paralelo a estos esfuerzos y en parte por las resistencias y la falta de medios para que tengan éxito, se está produciendo una incremento notable de los modelos familiares alternativos que plantean nuevos retos y realidades. Una de las novedades más relevantes es la aparición de un significativo número de padres abocados a ejercer la responsabilidades de la crianza (para las que ahora estamos tan mal preparados y predispuestos) sin la cotidianidad de vivir junto a sus hijas e hijos.

Se trata en su mayoría de padres separados que suelen aparecer en estos debates como padres cabreados y hombres resentidos, asumiendo el discurso victimista de los hombres supuestamente maltratados y cuestionando la violencia y las desigualdades de género realmente existentes desde un discurso neo y pos machista que se ha convertido en uno de los ejes principales del pensamiento reaccionario. Padres separados que reclaman la custodia compartida impuesta para seguir sometiendo a la madre de sus hijos o para no asumir las responsabilidades económicas y personales del cuidado de los menores a su cargo.

Los hombres que estamos por la Igualdad y nos sentimos parte de los feminismos necesitamos cuestionar este protagonismo exclusivo de los padres separados resentidos compartiendo nuestras experiencias de paternidad y crianzas también cuando los conflictos de pareja nos lleva a romper la convivencia.

Leer completa 

Leer más

Entrevista: José Javier Miguel De La Huerta

Publicado el 2 Marzo 2016 en Los hombres ante la igualdad, Paternidad Igualitaria |

Director de Política Familiar y Desarrollo Comunitario, Departamento de Empleo y Políticas Sociales, Gobierno Vasco.

Disfrutar de un permiso de paternidad o solicitar una reducción de jornada no significa tomarse unas “vacaciones”, ni es un privilegio, sino facilitar el que los hombres podamos ser más corresponsables.”

José Javier Miguel de la Huerta es desde el pasado 15 de enero Director de Política Familiar y Desarrollo Comunitario. Desde esta responsabilidad asume las tareas de planificar, coordinar y evaluar las políticas de familia, infancia, adolescencia, inmigración, gestión de la diversidad y voluntariado que se llevan a cabo en la CAPV.

 

1.- Comienza su nuevo cargo con la organización de unas Jornadas: “Paternidades Positivas, paternidades que transforman”. Un reto para poner en la agenda política la necesidad de transformación de los hombres para que tomen un papel más activo en la crianza y cuidado de las hijas e hijos. Podría explicarnos el por qué de las Jornadas y los objetivos de las mismas.

El título completo de las jornadas es “Paternidades Positivas, paternidades que transforman: hombres, mujeres, crianza, trabajo y poder. Construyendo identidades para nuevos pactos ”, las jornadas tendrán lugar los días 17, 18 y 19 de marzo en Bilbao, Donostia-San Sebastian y Vitoria-Gasteiz, respectivamente. En ellas coparticipan Emakunde- Instituto Vasco de la Mujer, los Ayuntamientos de Bilbao, Donostia-San Sebastian y Vitoria-Gasteiz y contamos con la colaboración de la Universidad de Deusto, el Museo San Telmo de Donostia- San Sebastian y el Museo Artium de Vitoria-Gasteiz… las jornadas son reflejo de una iniciativa que queremos enmarcar en el proyecto de país.

Uno de los principales retos a los que se enfrenta nuestra sociedad es lograr mayores espacios de igualdad entre mujeres y hombres, como una señal inequívoca de desarrollo humano. En los últimos años se han producido avances en este terreno, sobre todo en lo que a la incorporación de las mujeres al espacio público y profesional se refiere.

Por el contrario, nuestra incorporación al ámbito doméstico y a los trabajos domésticos y de cuidados no ha ido en paralelo, lo que significa, que los hombres a día de hoy mantenemos una presencia asimétrica en la crianza de las hijas e hijos, en el cuidado de las personas dependientes y en las labores domésticas respecto a las mujeres.

Existen razones empíricas que apoyan el impulso de medidas que favorezcan específicamente la Paternidad Positiva. Entre otras evidencias podemos constatar que:

– La implicación y colaboración de padres y madres en la crianza supone un mejor desarrollo intelectual y socio emocional de los niños y niñas.

– El empoderamiento de las mujeres pasa porque los hombres asuman su parte correspondiente en los trabajos de cuidado y domésticos.

– La implicación positiva de los padres en el cuidado de las personas son un factor importante en la prevención de la violencia contra las mujeres.

– La falta de implicación intensa de los hombres en el cuidado genera estrés familiar y conflictos interpersonales y de pareja.

– Los padres implicados en las labores domésticas actúan como modelos de igualdad para sus hijos e hijas.

– El incremento de la presencia y la corresponsabilidad de los padres facilita y amplía la libertad de decisión sobre los hijos e hijas que se desean tener.

– La implicación temprana del padre en el cuidado se suele mantener a lo largo de toda la infancia y adolescencia.

Buscamos que las jornadas supongan una reflexión sobre el potencial transformador de la paternidad. Entendemos que debemos aprovechar los cambios que produce en los hombres para construir una masculinidad más igualitaria, menos violenta, que dé más importancia al cuidado en general (niños y niñas, personas dependientes, las otras personas, el autocuidado…) porque todos y todas necesitamos dar cuidados y ser cuidados para que la sociedad funcione y para que surja la vida.

Con las jornadas pretendemos visibilizar modelos públicos de paternidad: deportistas, artistas, periodistas,… políticos, empresarios, … que declaren acciones concretas que ellos realizan en la implicación por el cuidado de sus hijos e hijas.

 

2.- Según datos oficiales, el pasado año 17.970 personas solicitaron ayudas a la conciliación. De ellas el 92% de quiénes las solicitaron fueron mujeres. ¿Cómo analiza esos datos?

Quizás uno de los cambios sociales más importantes producidos en las últimas décadas en los países de nuestro entorno es la transformación de las relaciones de género. En este sentido, debe destacarse la fuerte disonancia entre las actitudes cada vez más igualitarias de la población y las prácticas todavía tradicionales en la división de las tareas domésticas y de cuidado, especialmente tras el nacimiento de los hijos e hijas. La cuestión de las desigualdades de género y de la corresponsabilidad de hombres y mujeres en el cuidado infantil sin duda explican una parte de la situación que se plantea en el enunciado de la pregunta.

En 2010 realizamos un estudio longitudinal basado en una encuesta a 1602 personas que en el período 2002-2009 se habían acogido a las medidas de conciliación de la vida familiar y laboral, subvencionadas por el Gobierno Vasco, las conclusiones fueron muy elocuentes:

• El 10% de las mujeres expresaban la responsabilidad del cuidado de los hijos/hijas como un derecho exclusivo suyo.

• El resto de las mujeres trabajadoras que se acogieron a las medidas de conciliación explicaban las razones para tomar la decisión de qué miembro de la pareja solicitó la medida de conciliación como una combinación de razones económicas y valores culturales: ellas se acogían a las medidas porque sus ingresos son inferiores a los de su pareja, su empleo más precario y en la conversación dejaban entrever que el cuidado de sus hijos/hijas era un derecho que les correspondía a ellas.

Leer entrevista completa

Leer más