Publicado por el 5 Noviembre 2015 en General, Los hombres ante la igualdad, Violencia contra las mujeres |

Marta Borraz. Eldiario.es.4711715

También habrá hombres en la manifestación del próximo sábado porque consideran que la implicación masculina es fundamental para erradicar la violencia de género

“Muchos no asumimos nuestra responsabilidad y nos desmarcamos con el ‘yo nunca he agredido a una mujer'”, sostiene Javier Aperador, miembro de Indignados Cuestionándo(nos) el Heteropatriarcado.

Ciudadanos votó en contra de apoyar el 7N en el Ayuntamiento de Valencia por considerar que conceptos como terrorismo machista “criminalizan a los hombres”

 

“No nos morimos”. La voz de una mujer interviene después de que varios hombres enumeren actitudes cotidianas que cosifican, humillan o invisibilizan a las mujeres. “¿De qué tienes tanto que hablar con ese, mi amor?, “¿Has visto a la nueva jefa? ¿A cuántos se habrá follado para llegar ahí?”. Comentarios y conductas que van configurando una pirámide que culmina con la palabra “matar”. Son ellos los que terminan la frase: “Nosotros las matamos”.

Es el vídeo que el grupo Indignados Cuestionándo(nos) el Heteropatriarcado ha lanzado con motivo de la primera marcha nacional contra las violencias machistas, que  el movimiento feminista lleva organizando desde enero y que recorrerá las calles de Madrid el sábado 7 de noviembre. No son mayoría los hombres que al hablar de patriarcado, violencia de género o machismo se sienten interpelados. Pero los hay. “Muchos no asumimos nuestra responsabilidad y nos desmarcamos con el ‘yo nunca he agredido a una mujer'”, dice Javier Aperador, miembro del grupo.

 

Sin embargo, la agresión física es la cúspide de una pirámide sostenida por los llamados micromachismos, violencias cotidianas tan naturalizadas y sutiles que suelen pasar desapercibidas. “Son estas actitudes, que llevamos a cabo los hombres en el día a día, las que acaban perpetuando la violencia de género”, explica Aperador, que asistirá junto al resto de integrantes del colectivo a la manifestación del próximo sábado.

Privilegios masculinos

Mariano Nieto también irá porque considera que “todos los hombres somos parte del problema”. Nieto habla de valores “que incorpora la socialización masculina” y ejemplifica algunos: “Aprendemos desde pequeños que, sobre el tema de mantener relaciones sexuales con una mujer, un ‘no’ no es un ‘no’, sino que hay que insistir”.

Aperador también identifica como un privilegio masculino el uso del espacio público. Hechos como “que son los hombres los que suelen tomar la palabra en las manifestaciones o que en los patios de los colegios el campo de fútbol, al que suelen jugar los chicos, lo ocupa todo, mientras ellas están al margen”.

Txema Olleta, que acudirá el 7N desde Bilbao con el resto de sus compañeros de la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género (AHIGE) de Euskadi, añade que “los hombres podemos ir por la calle, incluso de noche y solos, sin miedo a que nos agredan”. Un mapa de privilegios a los que se suman  las diferencias salariales entre hombres y mujeres por trabajos de igual valor o la feminización de los cuidados, tanto las tareas del hogar como la atención de hijos y personas dependientes.

Lo que hace que los hombres “dispongamos también de más tiempo libre”, analiza Olleta. Este mapa de privilegios provoca también que ellos sean elogiados por actuaciones que las mujeres llevan a cabo cotidianamente. Por ejemplo, dice Aperador, una escena habitual: “El hombre no cocina en toda la semana, pero llega el domingo, hace una paella y se lleva las alabanzas de todos los invitados, mientras el trabajo de ella ha estado totalmente oculto”

Leer completa

Be Sociable, Share!