Publicado por el 24 Abril 2015 en Diversidad de género |

pride

María Castejón Leorza en Pikara Magazine.

Pride (Orgullo), dirigida por Matthew Warchus, ha sido definida como la comedia británica del año y está cosechando un notable éxito de crítica y público. Cuenta una historia real y francamente desconocida, la alianza entre el movimiento de gays y lesbianas y la lucha minera de los mineros ingleses, una lucha que mantuvo un duro y cruel pulso con el Gobierno de Margaret Tatcher entre 1984 a 1985.  Este contexto histórico sirvió de fondo de otras películas como Billy Elliot (Stephen Daldry, 2000), a la que la publicidad de Pride apela como referente .

Pride se basa en un hecho real, la nada fácil ni sencilla alianza entre gays, lesbianas y mineros, para visibilizar dos acontecimientos que muchas personas no conocíamos: el papel del colectivo Lesbianas y Gais Apoyan a los Mineros (LGSM) –de hecho fue el que más dinero recaudó- y la participación posterior de los sindicatos mineros en la Marcha del Orgullo de 1985. Esta comedia dramática maneja de forma brillante los códigos del género para construir una película comercial que funciona y que emociona. Y éste es uno de los puntos fuertes de Pride, que, dirigida al gran público, consiga visibilizar y cotidianizar la lucha LGTB sin perder garra, aunque en ocasiones pueda caer en un tono almibarado e ingenuo.

Pride nos hace reflexionar sobre las alianzas, sobre esas redes de solidaridad y de lucha que trascienden las diferencias y los límites de los grupos. Los y las integrantes de LGSM empatizan con los mineros sin dejar de preocuparse por los gays que están muriendo todos los días por el SIDA, uno de los ejes temáticos de la película. Pero en ese momento en concreto priorizan la alianza con un colectivo que incluso les rechaza. Así, Pride habla de la lucha contra un enemigo mucho más fuerte que tú y de descubrir un amigo o amiga que no presuponías determinante en tu lucha. Y eso es de una grandeza brutal. Se apela a una hermandad global que está por encima de los puntos que unen. De brazo con brazo y hombro con hombro. Por ejemplo, para el personaje de Mark, no defender a los mineros sería como defender a los obreros y no a las mujeres. Identificando enemigos comunes, la película nos ofrece un ejemplo y una referencia que tendríamos que tener presente. Vale, la realidad no es una peli, y el camino es duro, pero en algún momento tendremos que empezar.

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